Iba yo viajando,por los mares de desiluciones, cuando escuche una voz, tan tibia,tan calida,tan reconfortante,que apesar de la marea enbrabecida que la protegia,me dirigi hacia ella, y me escondi entre los arrecifes de coral,espinandome las manos con los erizos,pero el placer de ver aquella criatura hacia olvidarme de mi dolor.
Su agudo olfato rastreeo mi piel de marinero y con un chirriante aullido, me ensordecio, huyo como un cervatillo al escuchar un disparo,y se escondio en el mar.
Sali del agua,quitandome las espinas y mirando con nostalgia la playa en donde vi por pimera vez una sirena!!!!.
Me quede sentada en la roca en donde la vi cantar,tratando de contener mis lagrimas con las manos y las mangas de mi traje,que estaban tan inhundadas de lagrimas,como el mar lo està de agua,abrazando en el recuerdo a la sirena,decribiendola con detalle.....
El cabello,negro azabache,la piel,blanca como la nieve,unos ojos de un cafe tan espectacular y brillante,como ningunos,unos labios rosas como una flor,unas manos que se movian con tanta sofisticacion,como sus labios al cantar,mi sirena no tenia piernas,si no una cola,parecida a la de un pez,tan blanca, como una sàbana,recien desfundada.
Y cuando creeia que solo viviria en mi recuerdo, escuche una voz, tan seductora, tan suave...y me dijo:
-Disulpe señorita,pero esa,es mi roca.
Levante la mirada y la vi ahi,arrastrandose,por su falta de piernas,asi que la cargue y la lleve hacia aquella roca,creo que derrame unas cuantas lagrimas sobre ella,pues me dijo:
-Marinero,¿por que lloras?
Me resumi a no contestar y a suspirar fuertemente.
-Vamos,yo se que es por un amor inalcanzable.
Parecia que la sirena,podia leerme,tal como a un libro.
Les contare pues,que en la realidad, cuando todabia no me llamaba Phantomime Fille,me enamore de alguien que no me amaba a mi, entonces decidi mudarme a la fantasia, y me prometi no volverme a enamorar,pero al ver a esa sirena,no lo pude evitar.
Le confese a la sirena,mi amor por ella.
La sirena a quien llamaremos Atenea,como la diosa de la sabiduria,de la estrategia y de las guerras justas,me dijo:
-han habido marineros que les he pedido que me esperen, pero dejan de creer en las sirenas y dejo de existir para ellos,asi que para mi dejan de exisitir los marineros.
-Marinero,mi querido marinero, te pido que me esperes, enamorate de la luna,de la lluvia y de un sueño,esperame,esperame...
Cai en el mar enbrabecido viendola con mis ojos entrecerrados alejarse con un adios en sus labios...no resisti el profundo sueño que me entraba,asi que empeze a sumergirme lentamente.
A la mañana siguiente,decidi llevar mi barco a la playa y construir unas bigas, para covertir mi barco en un pequeño refugio,cerca de la sirena,y poder escuchar su canto celestial.
Ahora estoy aqui,mirando a la luna, enamorandome de ella,acompañandome en mis noches de insomnio, y es tan blanca como la cola de mi sirena.
Cuando llueve,salgo a ver a mi amante, mi confidente,para que con sus besos mojados,oculten mis lagrimas al pensar en mi sirena.
y lo que Atenea no sabe, es que ese sueño del que me he enamorado, es de ella, pero, aveces prefiero no dormir, pues al verme abrazada, aferrada a ella,quiero que el sueño no se acabe, pero, me despiertan los gritos de las gaviotas, regresandome a mi realidad....
Hermosa sirena, te espero, te sueño, y me he enamorado, como me dijiste, pero mis amores son escencia de tu ser.
lPhantomime Fillel
(Este texto fue encontrado en una botella en 1875 en la realidad, firmado por Phantomime Fille, y revendido en una tienda de antiguedades en 2010 el 23 de enero de este año, solicitada por una niña que se hace llamar Phantomime Fille,y lo unico que le dijo al vendedor fue: "y despues de tantos años la sigo esperando".)
sábado, 23 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Hola muñekita
ResponderEliminarel amor que siente por Atenea
es increible
la sigue esperando
ojala algun dia
ella regrese y su amor
cresca y esten juntos siempre
cuidte hermosa muñeka
sigo aqui contigo, cuidate mucho...
Dranzku.
y entre otras cosas me puse a juntar
ResponderEliminarla variedad de formas de botellas
que abandona el mar.
Y así encontrando ya hace mucho tiempo
en una de ellas me hallé esta señal:
“sigo esperado por ti cada ocaso
en el mismo lugar”.
La nota no tenía firma ni fecha
como tampoco marcaba un lugar
e imaginé que encontraba en el mundo
otro náufrago más.
“Sin tiempo y firma y de ninguna parte
te salgo a buscar”,
decía el mensaje en la misma botella
que devolví al mar.